dijous, 12 de setembre de 2019

Errar para aprender (insistiendo en el concepto porque cambia la vida). Jarabe de Palo.

Errar para aprender.

Este es uno de los aprendizajes que más he integrado de las Presuposiciones Básicas de la PNL. La que dice que:

"No existe error, sólo resultados y aprendizaje" 

que acompañada de

"Si una cosa no funciona, haz otra"

me proporcionan un marco que cuadra por completo con mi forma de enfocar la Vida:

Vivir es ir caminando... un paso detrás de otro y cada cosa después de la anterior.
Si ha funcionado: aprendo y sé que puedo repetirla. 
Si no, ¡a generar nuevas respuestas!
Y en todo caso, sé que también puedo cambiar esa respuesta que funcionó por otra mejor.

A mí me parece muy interesante dejar de torturarnos cuando lo que sea no sale bien a la primera... ni a la segunda... ni a la tercera. La cuestión es tan obvia...: no nacimos enseñados. Vamos aprendiendo. ¿Y cómo vamos a aprender si no nos damos la oportunidad de ensayar, practicar, cambiar conductas para cambiar resultados?

Lo dicho. Permítete andar y tropezar, porque el camino sigue y pararse (a no ser que sea para descansar o para tomar perspectiva y decidir) es un poco como quedarse sin el final que deseabas, antes de saber si es o no posible.

He acabado el libro de Pau Donés en el que habla de esto: 50 palos y sigo soñando. Uno de los 50 capítulos se titula "Cagarla no está tan mal" y te incluyo foto de las primeras frases:


¡Y yo que me alegro, Pau!

Esta lectura es fresca y cotidiana. Como si estuvieras tomando 50 cafés, uno por capítulo, con Pau Donés. Y trata temas, todos ellos ligados a los valores que sin querer y a partir de su relato, nos desvela como los más importantes para él, con títulos divertidos: la familia (Y es que madre sólo hay una, Con ocho basta), el estrés (Prisa mata, amigo), la amistad (Los 20 mandamientos), la libertad (en todos los capítulos aparece este maravilloso concepto), el amor (Bésame pero bésame mucho, Love is in the air), la gestión emocional (Tristeza, divino tesoro), la vida y la muerte (Hoy tengo un día que no me quiero morir). Me he sentido identificada en bastantes de ellos y respetada en aquellos en que no. Vaya, que todo cabe en este libro (excepto cuando sen enfada con determinadas tipologías de seres humanos que se le cruzan y con los que no es demasiado empático... que nadie es perfecto, claro).

Léelo, a ver qué te resuena y qué no. En este caso, las comparaciones son útiles.